| Santiago
de Chile, 10/1/2008, (IPS).- La muerte de un estudiante
universitario mapuche a principios de este nuevo año
como consecuencia de un disparo en un incidente con la policía,
y la huelga de hambre de casi cien días que mantiene
una activista de la causa indígena encarcelada, han
agudizado el conflicto de esta etnia en Chile.
El joven fallecido, identificado como Matías Catrileo
Quezada, un estudiante de agronomía de 22 años,
habría ingresado al predio, reivindicado por su comunidad
como propio, en compañía de un grupo de comuneros
y habrían quemado algunos fardos de pienso.
El hecho ocurrió en el establecimiento rural Santa
Margarita, de propiedad del agricultor Jorge Luchsinger,
ubicado en la comuna de Vilcún, región de
la Araucanía, 670 kilómetros al sur de Santiago.
El predio se encontraba con vigilancia policial permanente
por la gran cantidad de atentados que ha sufrido en los
últimos años. En comunicación con la
radio Bío-Bío, los indígenas aseguraron
que Catrileo Quezada fue tiroteado por la espalda con una
ametralladora y que decidieron esconder el cuerpo porque
temen que la policía manipule la evidencia. Por ello
pidieron a la Iglesia Católica recibir el cuerpo
del joven muerto.
Se trata del episodio más grave ocurrido en la zona
desde el asesinato en 2003 del joven comunero mapuche Alex
Lemún, quien recibió un impacto de bala en
la cabeza en un enfrentamiento con carabineros (policía
militarizada). El caso, investigado por la justicia militar,
fue sobreseído sin condenas.
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